Unido al Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM) y a la Conferencia Episcopal de Costa Rica, nuestro Obispo, Monseñor José Manuel Garita Herrera, hizo un llamado a unirnos al pueblo de Nicaragua, para que sigamos orando, teniendo presente que “Cristo es nuestra paz” (Efesios 2, 14).

Monseñor Garita en un comunicado emitido a sacerdotes y fieles laicos de la Diócesis de Ciudad Quesada, el viernes 20 de julio, indicó que “continuamos adoloridos y preocupados por la situación, cada vez más grave, de nuestro hermano y vecino pueblo”.

Por ello, solicitó que en todas las misas de precepto del sábado 21 y domingo 22 de julio se realizara la siguiente oración antes de la bendición final:

Oración por la paz en Nicaragua

Padre misericordioso, Señor del Universo y de la historia humana. Venimos a implorarte que ampares al mundo y de manera especial a los habitantes de nuestro país hermano Nicaragua.

Regálales el don de la paz, alejando el destructivo oleaje de muerte y guerra. Reconstruye el don de la amistad entre los hermanos y derrama el don de la confianza y la prontitud para perdonar.

Dador de la vida, te pedimos también por todos los que han muerto, a causa de la enemistad entre hermanos de una misma nación. Concédeles la recompensa y la alegría eternas. Que intercedan por el mundo, sacudido por la angustia y las desgracias.

Te rogamos por los niños y los jóvenes, las mujeres y los hombres, los ancianos, las personas inocentes y los que son víctimas de la agresión de la guerra. Sana su cuerpo y su espíritu, que se sientan fortalecidos por tu consuelo, aleja de ellos el odio y el deseo de la venganza.

Que tu Santo Espíritu Consolador, visite a las familias que lloran la pérdida de sus familiares, víctimas inocentes de la violencia.

Que encuentren en Ti la fuerza y el valor para continuar siendo hermanos, dando testimonio con su propia vida de tu inmenso amor.

Mueve los corazones de quienes provocan los embates de violencia, que reconozcan la gravedad de sus acciones y vuelvan a la senda de la paz y el bien, el respeto por la vida y la dignidad de cada ser humano, sin distinción de religión, origen o status social.

Padre nuestro, escucha compasivo esta oración que elevamos hacia Ti, llenos de confianza en tu infinita Misericordia, con gran esperanza, suplicando el don de la paz y que venga el Reino del Amor, confirmando que tú estás con nosotros hasta el fin de los tiempos. Amén

Y es que el 18 de julio, el Arzobispo de Bogotá y Primado de Colombia, quien es el presidente del CELAM envió un comunicado en el que los Obispos de América Latina y el Caribe expresaron su cercanía y solidaridad con el pueblo de Nicaragua.

Igualmente la Conferencia Episcopal de Costa Rica, el 20 de julio, hicieron ver su oración ferviente “por la paz en Nicaragua y para que la crisis política que vive este pueblo hermano, pueda resolverse por caminos de diálogo”, por lo cual convocaron a una jornada de Oración para el domingo 22 de julio.

Sigamos orando por nuestros hermanos.