En un comunicado y llamado a sacerdotes y fieles laicos de la Diócesis, Monseñor José Manuel Garita Herrera, nos convoca a atender a los hermanos migrantes y refugiados de Nicaragua.

“Como Iglesia Particular, estamos convencidos de que somos un cuerpo y una familia en la que «todos los miembros se preocupan lo mismo los unos de los otros» (1 Co 12, 25). Ante los acontecimientos que se están dando en la hermana República de Nicaragua e iluminados por las enseñanzas del Magisterio Universal que nos dice que “hay muchas razones para creer en la capacidad de la humanidad que actúa conjuntamente en solidaridad, en el reconocimiento de la propia interconexión e interdependencia preocupándose por los miembros más frágiles y la protección del bien común” (Mensaje del Papa Francisco, Jornada XLIX Jomada Mundial de la Paz 2016); basados en todo ello, damos a conocer algunas disposiciones que hemos definido para responder, desde nuestras actuales posibilidades, a la emergencia humanitaria de la llegada masiva de nicaragüenses a nuestras comunidades.

De este modo en la Diócesis se dispone a lo siguiente: “A semejanza de Jesús, que manda dar de comer a la multitud (cfr. Mt 14,1322), disponemos la instalación de dos Centros de Acogida en las Parroquias San Rafael Arcángel (El Pavón de Los Chiles), y San Antonio de Padua (Pital de San Carlos) en los que se ofrecerá alimentación, ropa y orientación a las personas que transiten por la zona de influencia de ambos centros. Toda esta actividad estará coordinada por la Pastoral Social diocesana, por los equipos sacerdotales y los grupos parroquiales de Pastoral Social. Estos centros operarán de lunes a viernes entre las 10:00 a.m. y la 1 p.m”.

Monseñor Garita agradece a Fray Alfonso Ramirez y al Padre Roberth Chacón por su anuencia y colaboración para la apertura de estos centros.

Asimismo “a fin de contar con una reserva de recursos materiales, realizaremos en todas las parroquias una colecta diocesana de alimentos y ropa, los días sábado 11 y domingo 12 de agosto, la cual será divulgada y motivada por los medios de comunicación y redes sociales, para que, en los días señalados, los fieles y personas de buena voluntad hagan llegar sus donativos, que serán recibidos en todas las Parroquias y posteriormente habrán de ser enviados a la Oficina Diocesana de Pastoral Social”.

Nuestro Obispo aclaró que “desde el análisis de la realidad y del servicio que presta la Pastoral Social-Caritas, somos conscientes de que una de las principales urgencias es la acogida en sitios de refugio, sin embargo, dado el marco legal del país atinente a la instalación de albergues, estimamos prudente -como lo manifestamos los Obispos de la Conferencia Episcopal en Comunicado hecho público el 23 de julio anterior- esperar la instalación de albergues por parte de Estado, dejando claro que, según se agrave la situación, como Iglesia procederemos a cumplir el compromiso de la acogida desde la solidaridad y la caridad”. De ahí la apertura de los dos centros de Acogida.

¡Nos unimos en oración y de modo concreto, seamos hermanos con el hermano!