Cerca de 350 jóvenes de Ciudad Quesada se encuentran en Panamá participando de la Jornada Mundial de la Juventud. Ellos tienen una misión muy clara, explicó Monseñor José Manuel Garita, Obispo de Ciudad Quesada.

“Ellos van a participar como miembros activos de de la Diócesis en este magno evento eclesial de la juventud, encabezado por el Papa Francisco, acompañado de alrededor de 400 obispos de todo el mundo. Estos jóvenes la misión que tienen es la de discípulos a la escucha de la Palabra, de la voluntad de Dios, para actuar en la vida actual del mundo y de la Iglesia”, destacó nuestro Pastor.

En la parroquia La Santa Cruz en Chilibre, Panamá se hospedan algunos de nuestros jóvenes de Ciudad Quesada, gracias a las familias que les han acogido.

Además, el lema de esta Jornada es claro, “son estas palabras de la Virgen María, ‘he aquí la sierva del Señor; hágase en mí según tu palabra’, a las cuales los jóvenes deben estar atentos, esa es la primera misión. Jóvenes que con su originalidad y con todo el impulso y energía que tienen se pondrán a la escucha del Maestro”.

Fue el domingo 13 de enero, cuando más de 30 jóvenes de Pastoral Juvenil de nuestra Diócesis, recibieron el envío a la JMJ y fue el sábado 19 de enero, cuando más de 300 jóvenes de comunidades pertenecientes a comunidades del Camino Neocatecumenal, tuvieron también su celebración de envío.

Encuentro con el Papa

Por su parte, nuestro Pastor, comentó del encuentro que este jueves 24 de enero, tendrán los obispos de Centroamérica con el Papa Francisco.

“Somos alrededor de 60 obispos de Centroamérica que tendremos este encuentro, con gran expectativa de lo que el Pastor Supremo de la Iglesia quiera transmitirnos a nosotros los obispos, sus colaboradores. Para mí es una gran alegría compartir con el Santo Padre, principio y fundamento visible de la unidad en la Iglesia, él es el Pastor Supremo que nos anima e impulsa, para que como pastores sigamos con compromiso y entusiasmos la misión encomendada en cada una de nuestras Diócesis”.

Varios de nuestros jóvenes con la misión de escuchar la voluntad de Dios.

¡Roguemos al dueño de la mies que surjan muchos frutos espirituales y vocacionales de este encuentro de la juventud católica mundial en Panamá!