El Día Nacional de la Juventud organizado por la Diócesis de Ciudad Quesada empezó desde antes de las seis de la mañana cuando llegaron buses de la zona sur de nuestro país a la Cámara de Ganaderos de San Carlos.

Desde el año 2000 la Iglesia Católica que peregrina en Costa Rica organiza este encuentro, es el más importante a nivel de juventud. Por primera vez se efectuó en la Diócesis de Ciudad Quesada. El último se había realizado en el año 2015 en la Diócesis de San Isidro de El General.

Obispos de la Conferencia Episcopal celebraron la Eucaristía con la multitud de jóvenes.

“Acá, en la diócesis de Ciudad Quesada, estamos muy felices y agradecidos por la presencia de todos ustedes y encontrarnos para celebrar este DNJ 2019. Nos sentimos muy motivados porque, desde hace 4 años, no teníamos el DNJ. Animados también por la reciente JMJ de la cual muchos de ustedes participaron, tanto en los Días en las Diócesis como en Ciudad de Panamá. Nos hemos congregado para este DNJ con el tema “Para mí la vida es Cristo”, y con el lema “Juguémonos la vida”. Sin duda alguna, esta es una expresión numerosa, viva, joven y alegre de la Iglesia costarricense, dijo Monseñor José Manuel Garita en su homilía.

Precisamente la Eucaristía inició a las 10:15 a.m. Ya desde las ocho había actividades culturales, animación y música. Pero, también desde las 8 a.m. ya el Santísimo Sacramento estaba expuesto para que los jóvenes adoraran a Jesús. Y desde esa hora también, sacerdotes y obispos de todo el país estaban confesando a jóvenes que se acercaron al sacramento de la Reconciliación.

“Celebramos este DNJ porque, para nosotros creyentes, el centro, el fin y la meta de nuestra vida es la persona de Jesucristo y el proyecto de vida que el Señor nos propone. Este proyecto de vida es realización plena y salvación eterna para nosotros, porque sólo Jesús tiene palabras de vida eterna. Él es el único que nos puede dar vida verdadera, auténtica, perdurable, no una vida vacía ni pasajera. Por ello, el apóstol también dirá: “todo lo considero basura con tal de ganar a Cristo” (cfr. Fil 3,18)”, dijo el Obispo de Ciudad Quesada.

En su homilía, Monseñor Garita también dijo: “¡Cristo es nuestro camino entre tanta desviación y peligro! Jóvenes, porque Jesús es el camino, Él nunca les lleva al precipicio y a la perdición ¡Jesús es nuestra verdad entre tanta mentira, falsedad y engaño! Jóvenes, porque el Señor es la verdad, Él nunca les confunde ni mucho menos les engaña ¡Jesucristo es nuestra vida entre tantos signos de muerte! Jóvenes, porque Cristo es la vida, Él no quiere que desfallezcan ni se pierdan, sino que tengan vida de Dios, vida de fe, vida en abundancia que sólo Él les puede dar”.

El Obispo hizo un llamado a los jóvenes “a dar testimonio de lo que somos y creemos. Y esto significa arriesgar, tener claridad, valentía y coraje en dar razón de nuestra fe cristiana. Nada de miedos, cobardías ni complejos”.

“Estamos en este DNJ para actuar con autenticidad y fidelidad desde el evangelio y la doctrina de la Iglesia; no desde palabras, pensamientos o proyectos puramente humanos o acomodados a la moda fácil y engañosa. Recordemos que el cristianismo es vida y que la vida cristiana hay que traducirla en testimonio. Hoy en día, algunos quieren callar, aislar y quitar todo lo que sea fe cristiana e Iglesia. Todos nosotros, pero sobre todo ustedes -con su impulso y vitalidad juvenil- hemos de dar un paso adelante. Juguémonos la vida por Cristo entre las nuevas corrientes que niegan a Dios, la fe y la Iglesia. A ustedes jóvenes les gusta la claridad y la definición, por ello, juguémonos la vida dando rostro joven, fresco y dinámico de la fe cristiana y de la Iglesia”, expresó Monseñor Garita.

Asimismo, agregó: “No temamos, y tomemos también el ejemplo de nuestra Madre, la Virgen María, quien siendo una joven dijo sí de manera rotunda y decidida a lo que el Señor le pedía. Ella es modelo de respuesta, ella es ejemplo de testimonio y es también compañera de camino”.

Finalmente, indicó: “la tarea después de este DNJ es clara: ser conscientes de que para nosotros la verdadera y única vida es Cristo. Y de que tenemos que jugarnos la vida por Él y por la Iglesia. Juguémonos la vida con nuestro testimonio claro, valiente y decidido. La Eucaristía nos dé la fuerza y el valor que necesitamos para ser fieles hasta el final. Para nosotros la vida es Cristo y nos queremos jugar la vida hoy y siempre por Él”.

Tony Guido, el Mago Diego Vargas y Cénit, Efesios 6 – 10, Proyecto Abraham, Renaser, Nahúm, Andreina Arce y Dos y Él son parte también de este DNJ.

A las 3:30 de la tarde, es la Hora Santa, y luego de ella se anunciará la sede del próximo Día Nacional de la Juventud.

SACERDOTES CANTARON AL FINAL DE LA MISA

Un grupo de sacerdotes de la Diócesis de Ciudad Quesada sorprendió antes de la bendición final de la Eucaristía con unos cantos que animaron a toda la multitud presente. Aplausos y gran alegría se vivió en este gran encuentro. La emoción llegó al máximo.

Bajo el nombre de Ruah, es decir, Aliento de Dios, estos presbíteros se prepararon durante varias semanas bajo la coordinación de la cantautora Andreina Arce, para sorprender con sus voces, y para seguir anunciando, esta vez por medio del canto, a Jesucristo vivo y resucitado.

Uno de los sacerdotes, el Padre Gerardo Alpízar, indicó: “jóvenes, solo Dios puede darnos aliento, solo Dios puede darnos aliento de vida”.

Después del primer canto, los jóvenes hicieron coro con los sacerdotes.

Los sacerdotes de este grupo son:

Pbro. Greivin Chaverri Jenkins, vicario parroquial, Parroquia San Rafael Arcángel de Guatuso.

Pbro. Fabio Hidalgo Rojas, cura párroco, Parroquia San Carlos Borromeo de Ciudad Quesada.

Pbro. Esteban Adolfo Robles Garbanzo, vicario parroquial, Parroquia Santa Rosa de Lima, Pocosol

Pbro. Gerardo Francisco Alpízar Castro, cura párroco, Parroquia San Roque de Ciudad Quesada

Pbro. José Pablo Chaves Sánchez, vicario parroquial, Parroquia San Carlos Borromeo de Ciudad Quesada.

Los sacerdotes emocionaron a la juventud con su mensaje por medio de la música.